En estas últimas semanas se ha visto un real y franco decremento de las cifras totales de mortalidad e infectados de los pacientes que sufren de coronavirus, esto se está dando porque estamos saliendo de la primera ola oficial de esta gran pandemia que azotó al Perú en estos últimos meses. Sin embargo, este último ha sido no solo por el mismo curso de la enfermedad, sino también por algunos esfuerzos en conjunto que se han podido lograr hacer, a nivel nacional y descentralizado. Esto significa que, se ha mejorado un poco y se ha podido tener un mejor panorama en los últimos días, empero, esto no quiere decir que bajemos la guardia, ya que se ha visto en otros lugares que el dictaminar medidas muy flexibles también genera que se pueda tener una segunda ola, incluso, de forma más estrepitosa que la primera. Un caso conocido es el de España, en el cual tuvieron una primera ola antes que nosotros y, que ahora están en un segundo rebrote reportado hace no mucho, esto debido a la flexibilización de medidas como el regreso de escolares a las aulas, la reapertura de negocios y las reuniones constantes que desencadenan aglomeraciones por doquier. 

Todo esto nos muestra que el proceso de gestión en salud es sumamente importante, ya que se debe tener buenos líderes que puedan aportar planteamientos basados en evidencia, experiencia y pericia, que incluya la colaboración de un equipo técnico que proporcione datos reales, puntuales y que sirvan para poder generar estrategias, los cuales, algunos podrían fallar, sin embargo, esto no significa que sea malo, sino que es parte del proceso en el que se tiene que hacer seguimiento; cabe recalcar que esta enfermedad, relativamente, es nueva para la humanidad. Por eso es importante tener paciencia y mucha expertiz para poder tener operaciones sólidas que intenten bajar la curva epidémica. Análogamente, esto sucede en una empresa cuando el gerente no sabe tomar decisiones ni delegar funciones, incluso rodearse de expertos. Es más cuando los asesores y la línea media gerencial tienen limitaciones en el uso de los datos técnicos, podrían desencadenar inconvenientes en el mantenimiento de los indicadores, gestión de datos y que a la larga repercuta negativamente en las ganancias de la empresa.

Esta situación del Perú nos trae al recuerdo muchos gobiernos que han pasado y que no han invertido en salud pública, calidad, reforma de la salud, y en otra serie de cosas relacionadas que ahora venimos afrontar en una pandemia, es por eso, que el Perú se ubicó por muchos días como el país más afectado  en todo el mundo en cuanto al COVID-19 (mayor tasa de mortalidad percapita en el mundo), por lo que esto nos muestra la necesidad de tener la gestión en salud como punto importante en una institución pública, una empresa e inclusive de un país.

Obst. Mario Guillermo Villena Ascue

ICM HUGO PESCE PESCETTO SALUD CONSULTORES

Director de Centro de Investigación